El aislamiento que viene con la ansiedad y la depresión.

Siempre he sido una persona reservada. No suelo hablar con la gente sobre mis sentimientos ni me gusta que sepan mucho de mi vida, procuro dar mi opinión sólo cuando me la piden y siempre evito tener conflictos o discusiones con las personas que me rodean (por lo menos las que no son muy cercanas).

Creo que aprendí a ser así en la adolescencia o incluso antes, porque pasaba mucho tiempo sola. Sobre todo, cuando mi papá se fue. Mi mamá siempre ha trabajado todo el día y cuando llegaba sólo quería descansar, no tenía mucha energía o tiempo para lidiar conmigo. Y en esa época, mi hermana estaba en plena adolescencia, se la pasaba con amigos o con su novio y yo me quedaba en la casa, viendo películas, leyendo, durmiendo y pensando.

Además, siempre me he sentido diferente, no me identificaba mucho con la gente de mi edad. Mis gustos e intereses no eran muy parecidos a los de los demás y me costaba trabajo relacionarme con mis compañeros de la escuela. Así que empecé a encontrar confort en el aislamiento. Era más fácil estar en pijama viendo películas que socializar con gente. Incluso al estar con amigos, prefería invitarlos a mi casa, o ir a sus casas y estar ahí, en vez de ir juntos a lugares o fiestas o cualquier situación donde hubiera más gente. Sigue leyendo “El aislamiento que viene con la ansiedad y la depresión.”

El amor propio requiere paciencia.

Hace tiempo decidí empezar el camino hacia el amor propio. Porque había estado envuelta en un ciclo de desprecio a mí misma, a mi cuerpo y a mis decisiones, tratando de cambiar diferentes aspectos de mi vida y sintiendo que no lograba mejorar.

Una de las cosas que comencé a hacer fue cambiar el tipo de información que consumía, especialmente en internet. Dejé de seguir a cierto tipo de cuentas en redes sociales, que sólo hacían que me sintiera mal conmigo misma, e incluso personas con las que ni siquiera tengo contacto real pero que, al ver sus cuentas en redes sociales, me comparaba y sentía que era un fracaso, por no estar haciendo cosas tan interesantes o no haber logrado ciertos objetivos que tenía, etc. Y, es que aun sabiendo que la mayoría de las cosas que vemos en redes sociales son falsas, a veces es inevitable caer en la comparación.

En lugar de eso, comencé a interesarme en temas más positivos, empecé a seguir cuentas body positive y blogs sobre salud mental. Reduje el nivel de interacción que tenía con algunas personas que realmente no tenían nada bueno que aportarme y sólo me hacían sentir mal. Y empecé a enfocarme en la relación conmigo misma y en hacer cosas que me hicieran sentir bien.

Sin embargo, me di cuenta de que el amor propio no es algo que aparezca inmediatamente. No es como que un día decides amarte y así todos tus problemas de autoimagen, toda la culpa que cargas por decisiones que tomaste y tu comportamiento autodestructivo desaparecen mágicamente. Sigue leyendo “El amor propio requiere paciencia.”

¿Qué es la cultura de la dieta?

012C6E20-CABD-465F-A38B-2C1D18B4D157.jpegTal vez  la frase “cultura de la dieta” te suene extraña, si nunca has oído hablar de lo que significa, sobre todo porque es un concepto del cual se ha escrito y hablado casi únicamente en inglés, ya que ha sido explorado más profundamente en países como Estados Unidos o el Reino Unido.

Y considero que es importante que comencemos a hablar de la cultura de la dieta en lugares como México, donde también hay muchas personas que están inmersas en ella.

Entonces, ¿a qué se refiere esa frase? Creo que aún no hay una definición formal, pero en general, es la suma de todas las cosas que nos hacen obsesionarnos con la comida y el peso, con cómo bajar de peso y con las elecciones personales que hacemos respecto a lo que consumimos.

¿Con qué frecuencia has visto anuncios o artículos  vendiéndote la idea de que bajar de peso es lo que debes hacer para ser más feliz, sana o atractiva? Diciéndote que para lograrlo debes restringir el consumo de alimentos y a veces, eliminar algunos de ellos totalmente. Todo eso es parte de la cultura de la dieta.

Aunque la palabra “dieta” se refiere a la alimentación que llevamos, mucha gente entiende “dieta” como un medio para bajar de peso. Y aunque este tema es gran parte de lo que provoca la cultura de la dieta, no se limita sólo a eso.

También se trata de las elecciones que la gente hace sobre los alimentos que consume, asignándole carácter moral a la comida. Se le asignan valores de “bueno” o “malo” a los diferentes alimentos, como decir que las ensaladas son buenas y las pizzas malas. Entonces, con base en estas elecciones, se cree que ciertos estilos de vida son buenos y que otros no. Sigue leyendo “¿Qué es la cultura de la dieta?”

De lo no-negociable y la importancia de definirlo.

Uno de los mayores problemas que he tenido para definir mi identidad y tomar decisiones, ha sido la búsqueda de la satisfacción inmediata. Me refiero a esa desesperación por que las cosas den resultados rápidamente, o el querer resolver problemas de un momento a otro, y la frustración que se siente al no ver los beneficios de haber tomado cierta decisión o haber hecho algo.

Debido a esto, muchas veces he perdido el control de lo que estoy haciendo. Y con las tendencias autodestructivas que tengo, no ha sido fácil retomarlo. Así que he terminado autosaboteandome en muchos sentidos.

Creo que esa búsqueda de la satisfacción inmediata tiene parte de su origen en la falta de claridad sobre quién soy, qué principios me guían y lo que quiero. Y cuando me di cuenta de que yo soy quien define las reglas de mi vida, todo empezó a aclararse un poco. Podría parecer obvio y simple para algunos, pero para muchos otros, como yo, no lo es.

Por eso, es importante definir qué cosas no son negociables en nuestras vidas. Hacer esto, vuelve más fácil el proceso tomar decisiones y apegarse a ellas.

Las cosas no negociables son aquellas decisiones, principios o valores que no están abiertos a la negociación, ni con otros ni con nosotros mismos. Sigue leyendo “De lo no-negociable y la importancia de definirlo.”

El comportamiento autodestructivo. 

¿Por qué sigo haciendo cosas que sé que me hacen mal?

Esta pregunta ha sido una constante a lo largo de mi vida, he alejado a gente que quiero (y me quiere), me he autolesionado, he dejado proyectos que habrían sido importantes y buenos para mí, me he puesto en muchas situaciones de peligro y me he descuidado, en general. Y sé que hay muchas personas que se preguntan lo mismo.

El tema de la autodestrucción es abrumador porque para resolverlo tenemos que enfrentarnos al dolor, a nuestro lado más obscuro y ponernos cara a cara con nosotros mismos.

Algunos psicólogos dicen que los comportamientos autodestructivos podrían ser mecanismos para lidiar con el estrés o la presión que enfrentamos, o que provienen de una falta de autoconfianza y autoestima e incluso de sentimientos de odio propio.

Salir de ello no es algo que ocurre de la noche a la mañana, es un proceso largo, que vale la pena. El primer paso es identificar nuestros síntomas y hábitos.

Si estás leyendo esto, probablemente sabes (o sospechas) que eres una persona autodestructiva. Si necesitas confirmarlo, aquí hay una lista de hábitos y síntomas de las personas autodestructivas: Sigue leyendo “El comportamiento autodestructivo. “

Criticar la apariencia de los demás sólo daña.

¿Por qué hay gente que cree que está bien ir por la vida opinando (sobre) o criticando la apariencia de los demás?
No se dan cuenta de que no le hacen bien a nadie.

Es especialmente peligroso cuando se hacen ese tipo de comentarios a personas que ya tienen muchos problemas con su imagen corporal o que tienen comportamientos relacionados con los trastornos alimenticios o ya están trastornados.

Porque alimentan esas ideas de que deben modificar su apariencia para ser aceptados, de que merecen ser humillados por su físico y que hasta que logren tener cierto tipo de cuerpo merecerán amor.

Pero para muchos, es aceptable decirle a los demás lo que creen que está mal con sus cuerpos. Sigue leyendo “Criticar la apariencia de los demás sólo daña.”