Criticar la apariencia de los demás sólo daña.

¿Por qué hay gente que cree que está bien ir por la vida opinando (sobre) o criticando la apariencia de los demás?
No se dan cuenta de que no le hacen bien a nadie.

Es especialmente peligroso cuando se hacen ese tipo de comentarios a personas que ya tienen muchos problemas con su imagen corporal o que tienen comportamientos relacionados con los trastornos alimenticios o ya están trastornados.

Porque alimentan esas ideas de que deben modificar su apariencia para ser aceptados, de que merecen ser humillados por su físico y que hasta que logren tener cierto tipo de cuerpo merecerán amor.

Pero para muchos, es aceptable decirle a los demás lo que creen que está mal con sus cuerpos. Sigue leyendo “Criticar la apariencia de los demás sólo daña.”

Cómo escuchar.

El ejercicio de escuchar es difícil pero muy valioso. Digo difícil porque no es algo que siempre se da naturalmente, hay que aprender a hacerlo.

La gente suele asumir muchas cosas de los demás por cómo se ven y cómo actúan. Es complicado entender lo que está pasando en la vida de los demás, pero se vuelve más difícil cuando no se escucha lo que tienen que decir. Sigue leyendo “Cómo escuchar.”

Reflexiones sobre la tragedia.

Estos días he visto muchas publicaciones en redes sociales de gente quejándose de las actitudes de otras personas ante la tragedia que trajo el sismo del 19 de septiembre, criticando a quienes están continuando con la vida cotidiana “como si nada”, sólo por verlos en las calles, comiendo en restaurantes o haciendo sus actividades regulares, como si eso significara que no les importa nada de lo que pasó o que no han ayudado.

Pero, realmente, el continuar con la vida cotidiana hace que ciertos sectores de la economía se reactiven más rápido. No sólo quienes perdieron sus viviendas o están teniendo que desalojar por precaución han sido afectados. También la gente que vende comida en las calles, los meseros que viven de las propinas, quienes se dedican al turismo, los taxistas, quienes viven al día, las fondas a las que van a los trabajadores, las tienditas y muchísimos casos más.  Sigue leyendo “Reflexiones sobre la tragedia.”

La belleza de la desocupación.

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Me encanta la ociosidad y la verdad, el único club al que me uniría sería el club de la siesta.

Hay algo mágico en la desocupación, cuando dejas de cumplir con los deberes y dejas a tu cuerpo en la inactividad. Y cuando tienes la libertad de hacer con tu tiempo lo que quieras, puedes disfrutar el placer de leer un libro, de dormir, de escuchar música, de pensar en lo que te interesa, de filosofar, de tirarte en el pasto a sentir el aire en tu cuerpo, de caminar desnuda por tu casa, de bailar en la ducha, de estar.

Sin embargo, en estos días, parece que el tiempo libre es despreciado. Aunque la gente necesita descansar de las presiones y la velocidad de la vida actual, “echar la flojera” es inaceptable y se pasa por alto la necesidad del reposo.

Pero el tiempo libre es un tesoro y es nuestro. Con él, podemos bañarnos en el océano de la imaginación, soñar y crear. Hay que cultivarlo, tomar la libertad que nos ofrece. Hay que embriagarnos de su frescura y apreciar la decisión que tomamos sobre qué hacer con él.  Sigue leyendo “La belleza de la desocupación.”

Terremoto en México: pánico y tristeza. 

La noche del jueves 7 de Septiembre salí a cenar y regresé a mi casa como a las 10:30 pero aún no quería dormir, tenía ganas de fumar un cigarrillo, así que me puse ropa cómoda y fui al área común del condominio donde vivo. Llevé cerveza, cigarrillos y estaba en compañía de el hombre que amo.

Estábamos platicando tranquilamente cuando empezó a escucharse la alerta sísmica, así que nos levantamos, dejamos todo ahí y caminamos rápidamente hacia la salida.  Sigue leyendo “Terremoto en México: pánico y tristeza. “

Mi mejor amiga me rompió el corazón.

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He visto que las relaciones terminan, los amigos se distancian, dejan de tener cosas en común, sus caminos se separan y es normal, me ha pasado. A veces sientes nostalgia por los momentos que compartiste con esas personas pero, finalmente, estás tranquila porque fue un ciclo natural.

En algunas ocasiones mantienes el contacto y hablas con ellos de vez en cuando, en otras simplemente esperas que todo vaya bien en sus vidas y, tal vez, los tienes en redes sociales y sabes que están ahí, existiendo.

Pero cuando una gran amistad termina “de la nada”, es muy difícil asimilarlo. Sigue leyendo “Mi mejor amiga me rompió el corazón.”